¿De dónde viene el horóscopo y qué es en realidad? Muchos nos lo preguntamos. En griego, «horóscopo» significa algo así como «observar la hora», adivinarla. En astrología, el término designa una predicción elaborada a partir de la disposición de los cuerpos celestes en relación con los datos de tu nacimiento.
Hoy la ciencia no reconoce los horóscopos, porque no aportan pruebas claras e irrefutables de que puedan verificarse.
Se sostiene que los astrólogos aprovechan los sesgos cognitivos y formulan a propósito afirmaciones generales que se ajustan a la mayoría de nosotros.
Aunque la ciencia rechaza por completo la astrología y los horóscopos, las predicciones del horóscopo siguen gozando de una popularidad extraordinaria.
La mayor parte de lo que leemos en los periódicos o en internet son descripciones generales de los signos del zodiaco y horóscopos para esos signos.
Los astrólogos actuales se dedican, como hace siglos, sobre todo a trazar e interpretar horóscopos individuales para clientes concretos.
En un horóscopo así aparecen las posiciones de todos los planetas y muchos otros puntos de referencia, como las casas astrológicas.
Si miramos al pasado, sabemos que ya se elaboraban horóscopos hace unos 5000 años en Mesopotamia, Babilonia o la India.
¿Qué datos necesitamos para un horóscopo? Lo más importante es la fecha de nacimiento, la hora y los minutos, y el lugar de nacimiento (la ciudad, para poder calcular la longitud y la latitud geográficas).
Con esta información, el astrólogo es capaz de describir toda la vida de quien consulta: puede presentarle con detalle su pasado, su presente y su futuro. La misión de un horóscopo bien elaborado es mostrar a la persona su individualidad y los objetivos vitales a los que debería prestar atención en el futuro.
Desde hace siglos existen muchas escuelas de astrología. Cada una aborda el horóscopo de forma distinta y pone el acento en cuestiones diferentes.
Está claro que todo lo que vemos en el cielo está en movimiento, por eso el horóscopo se refiere a un único momento de nuestra vida. El punto que toma la astrología es nuestra fecha exacta de nacimiento. Otra referencia son los acontecimientos que ya han ocurrido o que ocurrirán.
El horóscopo astrológico individual se elabora según la disposición del Sol, la Luna y los planetas el día y a la hora del nacimiento, considerada en relación con el lugar de nacimiento.
Un horóscopo así nos habla del carácter de la persona, de sus ambiciones, planes, propósitos y metas vitales. También habla de sus puntos débiles y ofrece advertencias para el futuro.
Muchas personas no creen en los horóscopos: quien sabe poco del tema y lo encuentra poco creíble suele tener una opinión negativa de la astrología, y es algo natural. Pero conviene recordar que la astrología es más antigua que cualquiera de las religiones actuales. El único horóscopo que conocemos de esa época se hizo hace 6000 años, aunque los estudiosos afirman que los incas, los mayas y los aztecas también se interesaban por los horóscopos y por la influencia de los cuerpos celestes en nuestra existencia.
En todas las épocas, las mentes más brillantes se han ocupado de la astrología. Figuras como Pitágoras, Platón, Confucio, Galileo, Hipócrates, Newton o el mismísimo Einstein se interesaron por el saber astrológico.
Durante siglos, la astrología observó y estudió la relación entre los horóscopos de las personas, su carácter y el curso de su vida.
Hay que tener en cuenta, además, que todo tiene su causa y su efecto. La palabra «cosmos» significa orden. En el cosmos no hay lugar para el azar, porque entonces no sería cosmos, sino caos. Gracias a ese orden, la astrología puede hacer sus cálculos y ofrecer, a través del horóscopo, un reflejo fiel de la vida humana.
La astrología creó 12 signos del zodiaco. Son estos:
- Tauro: 21 IV – 20 V
- Géminis: 21 V – 20 VI
- Cáncer: 21 VI – 21 VII
- Leo: 22 VII – 21 VIII
- Virgo: 22 VIII – 21 IX
- Libra: 22 IX – 22 X
- Escorpio: 23 X – 21 XI
- Sagitario: 22 XI – 20 XII
- Capricornio: 21 XII – 19 I
- Acuario: 20 I – 19 II
- Piscis: 20 II – 19 III
Estos signos se dividen en 4 grupos.
Al primero, el grupo de Fuego, pertenecen Aries, Leo y Sagitario.
El cuarto, el grupo de Agua, lo forman Piscis, Cáncer y Escorpio
Algunos grupos se entienden entre sí y otros no. El grupo de Fuego, por ejemplo, se lleva bien con el de Tierra. El grupo de Aire puede entenderse con todos, pero donde mejor funciona es con el Fuego.
El grupo de Agua se entiende consigo mismo y con el grupo de Tierra.
Los grupos también se influyen mutuamente. Si coinciden grupos poco compatibles, pueden surgir conflictos en las relaciones entre las personas.
En los horóscopos aparece a menudo la palabra «ascendente». Designa el signo del zodiaco que se elevaba en el horizonte en el momento de tu nacimiento. Es el elemento más importante del horóscopo: refleja la esfera del «yo», de tu propio ser.
La astrología aplicada, es decir, la parte práctica que se ocupa de los horóscopos, abarca varias áreas:
- Astrología natal: la influencia de los planetas en cada persona
- Astrología de pareja: la compatibilidad entre dos personas
- Astrología predictiva: determina el futuro posible
- Astrología horaria: responde a preguntas concretas; se parece a técnicas adivinatorias como el tarot o el I Ching
- Astrología electiva: indica en qué momento de la vida conviene empezar una nueva etapa
- Astrología mundana: estudia la influencia de los planetas en el destino de todos nosotros, del planeta y de cada país.
Primera publicación (original en polaco): 15 de noviembre de 2008. Escrito por astrólogos y especialistas en esoterismo que colaboran con nuestra redacción; revisado y traducido para HOROSCOP.SPACE. © Todos los derechos reservados.
