El pentagrama y el hexagrama son los dos símbolos más reconocibles de la tradición mágica occidental. Aparecen en amuletos, en libros antiguos y en rituales de protección. En torno a su significado han surgido muchas teorías y malentendidos: te explicamos qué simbolizan, cómo los entienden los practicantes de magia y en qué consiste uno de los rituales más conocidos en los que desempeñan el papel principal.
El pentagrama: la estrella de los cinco elementos
El pentagrama es una estrella de cinco puntas trazada con una sola línea, a menudo encerrada en un círculo (en ese caso a veces se le llama pentáculo). Desde hace mucho, numerosas culturas lo han considerado un símbolo de la práctica mágica, y en la brujería contemporánea se ha convertido en su principal signo religioso. Tiene muchos significados: sus cinco puntas representan los cinco sentidos o los cinco elementos, es decir, tierra, aire, fuego y agua unidos al quinto elemento, el espíritu (llamado akasha en la tradición india).
Entre los practicantes de magia está muy extendida la creencia de que el pentagrama con una punta hacia arriba simboliza la victoria del espíritu sobre la materia. Por eso se considera un símbolo del bien y un signo de protección. El pentagrama invertido, con dos puntas hacia arriba, se interpreta como el triunfo de la materia sobre el espíritu y a veces se asocia con la llamada magia negra. En la práctica tradicional, por tanto, el pentagrama debe orientarse siempre con una punta hacia arriba.
El pentagrama como amuleto
Quienes practican la magia suelen llevar encima pequeños pentagramas, preferiblemente de plata. La plata se considera el metal consagrado a la Diosa y a la Luna, por eso, según la tradición, es el material con el que deben hacerse las joyas mágicas. Un pentagrama así debe proteger a su dueño y hacer las veces de talismán o amuleto.
El hexagrama: la estrella de seis puntas
Un símbolo mágico algo menos popular es el hexagrama, una estrella de seis puntas formada por dos triángulos superpuestos: uno con el vértice hacia arriba y otro hacia abajo. Esta misma forma se conoce como estrella de David. En magia simboliza la unión de los opuestos: el fuego y el agua, el cielo y la tierra, lo espiritual y lo material.
Ambos símbolos, el pentagrama y el hexagrama, se emplean sobre todo en rituales de protección y en los destinados a reforzar la eficacia de la práctica mágica. Existen muchos ritos en los que desempeñan el papel principal.
El ritual menor de destierro del pentagrama
El más conocido de ellos es el llamado ritual menor de destierro del pentagrama. Procede de la tradición ceremonial occidental, se basa en el simbolismo de la cábala y recurre a los nombres judeocristianos de Dios y de los arcángeles. Los practicantes lo realizan para limpiar el espacio de influencias ajenas, sentirse protegidos y reforzar su concentración. Según quienes lo practican, realizarlo con regularidad hace que con el tiempo la vida empiece a ir mejor y el aura se vuelva más fuerte y llena de energía. El ritual debe hacerse con respeto, calma y concentración.
Antes de empezar, basta con relajarte unos minutos y despejar la mente. Necesitas una daga ritual o, en su lugar, el dedo índice de tu «mano de poder», es decir, la dominante. El ritual consiste en trazar pentagramas en el aire y en vibrar, es decir, entonar, palabras y nombres sagrados.
Primera parte: la Cruz Cabalística
- Toma la daga con tu mano de poder y colócate mirando al este.
- Tócate la frente y pronuncia: ATAH (Tuyo es).
- Tócate el pecho (o el plexo solar) y pronuncia: MALKUTH (el Reino).
- Tócate el hombro derecho y pronuncia: VE-GEBURAH (y el Poder).
- Tócate el hombro izquierdo y pronuncia: VE-GEDULAH (y la Gloria).
- Junta las manos a la altura del pecho y pronuncia: LE-OLAM (por siempre) y, a continuación, AMEN (así sea).
Segunda parte: los cuatro pentagramas
- Sin dejar de mirar al este, traza delante de ti en el aire un gran pentagrama. Imagínalo luminoso y, en la versión elemental, de color amarillo. Señala su centro con la daga o con el dedo y entona: YOD-HEH-VAU-HEH.
- Gira 90 grados a la derecha, mirando al sur. Traza otro pentagrama, esta vez rojo, señala su centro y entona: ADONAI.
- Vuélvete hacia el oeste, traza un pentagrama azul y entona: EHEIEH.
- Por último, vuélvete hacia el norte, traza un pentagrama verde y entona: AGLA.
- Gira de nuevo hacia el este para cerrar el círculo.
Tercera parte: la invocación de los arcángeles
Imagina que te rodea un círculo cerrado y cuatro grandes pentagramas luminosos en los cuatro puntos cardinales. Extiende los brazos a los lados y pronuncia:
- Delante de mí, Rafael;
- detrás de mí, Gabriel;
- a mi derecha, Miguel;
- a mi izquierda, Uriel (Auriel).
- A mi alrededor arden los pentagramas
- y en mí resplandece la estrella de seis puntas.
El ritual se cierra repitiendo la Cruz Cabalística. Según la tradición, elimina del entorno las influencias espirituales ajenas, aporta protección y energía, refuerza el aura y ayuda a protegerte de las personas que te «chupan» la energía.
La invocación de la energía de los elementos
Otro ejercicio interesante y mucho más sencillo es la invocación de la energía de los elementos. Su objetivo es concentrar las energías naturales presentes en el entorno para que te ayuden a alcanzar la meta que te has propuesto. Quienes lo practican aseguran que los efectos aparecen con bastante rapidez y que, con el tiempo, la práctica resulta cada vez más eficaz.
- Siéntate con las piernas cruzadas y despeja la mente: para que la práctica funcione, tienes que liberarte de preocupaciones y problemas.
- Extiende hacia delante ambos brazos rectos, con las manos cerradas en puño.
- Durante unos minutos, intenta sentir cómo las fuerzas que te rodean se vuelven cada vez más perceptibles y fluyen hacia ti.
- Cuando sientas que has acumulado mucha energía, abre las manos y «lánzala» hacia delante, visualizando con total nitidez la meta o la tarea que debe cumplir.
- Pronuncia una afirmación: una sola frase que describa tu objetivo.
Un símbolo que conviene entender
El pentagrama y el hexagrama no son en sí mismos ni «buenos» ni «malos»: su significado depende de la tradición y de la intención de quien los utiliza. En la magia ceremonial occidental sirven sobre todo para la protección, la concentración y el orden del mundo interior de quien los practica.
Primera publicación (original en polaco): 20 de enero de 2011. Escrito por astrólogos y especialistas en esoterismo que colaboran con nuestra redacción; revisado y traducido para HOROSCOP.SPACE. © Todos los derechos reservados.
