El arte de leer la baraja clásica se basa en la capacidad de prever en general; las cartas solo la facilitan. Aun así, leer las cartas no es tan fácil como podría parecer a primera vista. Lo más importante es la interpretación, es decir, la manera en que quien las lee relaciona unas cartas con otras. Las predicciones con cartas, como toda indagación metafísica, se basan en el principio de probabilidad. Ninguna predicción, por muy cuidadosa que sea, ofrece una certeza absoluta de que vaya a cumplirse. Siempre hay que tener en cuenta las incógnitas y los factores del momento que pueden acabar cambiando las suposiciones y las previsiones.
La lectura de la baraja clásica
Por eso no conviene tomarse una lectura al pie de la letra, sino como una orientación y el escenario más probable, que puede o no hacerse realidad en tu vida.
Sobre el origen de los naipes hay tantas teorías como formas de interpretar su significado.
Cuando las cartas empezaron a aparecer en las cortes de los monarcas europeos y, con el tiempo, también entre la gente sencilla, la Iglesia católica vio en ellas una amenaza, lo que llevó a prohibir su uso. La baraja clásica servía tanto para predecir el futuro como, cada vez más, para los juegos de azar. En el siglo XIX, la lectura de cartas ya estaba muy extendida y era muy popular.
Una de las ventajas de leer las cartas es que casi en cualquier casa hay una baraja que se puede usar para una lectura.
La baraja y los sistemas adivinatorios
La baraja clásica completa tiene 52 cartas, pero para adivinar se suelen usar 32 o 24. Existen muchos sistemas adivinatorios, métodos de tirada y formas de lectura; todo depende del método que elija quien empieza. A veces las diferencias de interpretación son tan grandes que una tarotista no entendería la lectura de otra. Pero eso es algo personal de cada persona que echa las cartas.
También hay muchas versiones de la baraja clásica, según el país en el que surgieron. Antiguamente en Polonia se usaba sobre todo la versión alemana y, más tarde, la francesa.
El papel de la vidente
Una vidente o un vidente sensible te ayudará a aclarar tus problemas y te permitirá tomar por ti misma o por ti mismo las decisiones sobre tu futuro. La habilidad de quien lee las cartas consiste en interpretar cada carta y cada tirada de forma que resulte útil para quien pregunta. Una buena vidente se distingue además por su empatía con las personas, que le permite captar los sentimientos que respaldan su interpretación.
Lo que complica las cosas es que a la gente le gusta más oír buenas noticias sobre su futuro. Aunque aseguren estar preparados para recibir tanto las malas como las buenas, en el fondo solo quieren oír las buenas. Las cartas se convierten en un puente entre quien pregunta y quien las lee. Llegan hasta lo más hondo de la supraconciencia, es decir, de la intuición humana, y de la intuición del universo. Gracias a ello, según creen quienes practican la cartomancia, se pueden prever los acontecimientos más probables.
Hoy existen en el mercado polaco e internacional cientos de barajas adivinatorias distintas, además de versiones polacas creadas por videntes del país. Aun así, muchos practicantes vuelven a la baraja de juego de siempre: sencilla, accesible y probada durante generaciones.
Primera publicación (original en polaco): 27 de mayo de 2012. Escrito por astrólogos y especialistas en esoterismo que colaboran con nuestra redacción; revisado y traducido para HOROSCOP.SPACE. © Todos los derechos reservados.
