Paracelso, uno de los más célebres conocedores del esoterismo, escribió que el ser humano es un mundo pequeño que, en todas sus fuerzas y virtudes, se corresponde con el mundo grande, y que por eso merece el noble nombre de microcosmos. En esta idea se basa la quiromancia, el arte de leer la mano.
La quiromancia busca referencias al destino humano y a sus fuerzas directamente en el cuerpo, y más concretamente en las manos. Para muchos investigadores, la mano es un objeto fascinante en el que estudiar los vínculos entre el mundo pequeño del destino humano y el mundo grande del cosmos. Así como las manos de cada persona son distintas, también lo son los caminos de su vida.
Un poco de historia de la quiromancia
Ya Aristóteles advirtió una relación entre las líneas de la palma y la duración de la vida. No se trataba, sin embargo, de adivinación, sino de una hipótesis. Los pensadores antiguos consideraban la lectura de la mano parte de la fisiognomía, que deducía la salud y el carácter de una persona a partir de la forma de todas las partes del cuerpo.
Con el tiempo, la quiromancia empezó a nutrirse del rico saber astrológico. El complejo sistema de símbolos de la astrología permitió crear una red de correspondencias que debía hacer legibles los vínculos entre el destino escrito en la mano y las influencias del universo; de ahí los nombres planetarios de los dedos y los montes.
Durante mucho tiempo, saber leer las líneas de la mano se consideró un campo de conocimiento serio; se dice que todavía en los siglos XVII y XVIII algunas universidades alemanas impartían lecciones de quiromancia. Con el tiempo se dividió en muchos sistemas distintos. Conviene recordar que, por ejemplo, la quiromancia china utiliza pautas de interpretación totalmente diferentes de las europeas.
A lo largo de los siglos, el conocimiento de las líneas de la mano se convirtió en un sistema enorme, y los métodos de lectura se volvieron tan complicados que solo los especialistas podían manejarlos. Quienes solo querían ganar dinero decían lo primero que se les ocurría, y eso también contribuyó al declive del prestigio de la quiromancia. A mediados del siglo XIX, la lucha contra la creencia en la magia se trasladó a los libros de texto y las enciclopedias; allí acabó también la quiromancia, condenada desde hacía mucho por la Iglesia católica como forma de adivinación.
Para ser quiromante no bastaba con mirar una mano: había que saber de fisiognomía y psicología y, según los autores antiguos, tener también algo de clarividente.
¿Mano izquierda o derecha?
Tiene una larga tradición la creencia de que en la mano izquierda puede leerse el curso de la vida determinado por la posición de los astros en el momento del nacimiento, y en la derecha, el carácter y la espiritualidad de la persona. Como en la mayoría de la gente la mano derecha es la activa –con ella escribimos y hacemos muchas cosas–, se le atribuyó más poder que a la izquierda. Algunos quiromantes sostenían que en las personas nacidas de noche había que leer la mano izquierda. Sin embargo, la opinión más convincente es que solo la comparación de ambas manos ofrece una imagen completa de la persona.
Se consideraba que la tarea principal del quiromante era advertir de las dificultades venideras y preparar para afrontarlas. Al conocer sus puntos débiles, la persona puede sacar conclusiones y corregir sus defectos; en este sentido, una indicación acertada dada a tiempo puede ser valiosa.
Cómo empezar a leer la mano
Primero observa si las manos son blandas y suaves o rígidas. Después valora el tamaño de la mano en relación con todo el cuerpo y solo entonces determina a qué tipo pertenece. Con práctica, podrás reconocer el tipo de mano a primera vista. El siguiente paso es valorar la longitud de los dedos. El pulgar debe juzgarse por separado del resto de la mano: fíjate en cómo está implantado –bajo o alto– y en si es ancho o estrecho.
Luego da la vuelta a la mano y comprueba qué montes de la palma son los más prominentes. Solo al final observa la línea de la vida y las demás líneas y signos.
Lo que revela la forma de la mano
- Mano proporcionada al cuerpo: persona que, persiguiendo sus metas y abarcando el conjunto, valora también la importancia de los detalles.
- Mano excesivamente blanda: naturaleza poética, soñadora, nerviosa y poco práctica; también puede ser la mano de una persona perezosa y poco afectuosa.
- Mano de músculos bien desarrollados: persona que no teme al trabajo y es capaz de soportar una suerte dura.
- Mano excesivamente dura: según la tradición, aspereza e indiferencia ante el sufrimiento ajeno.
- Mano huesuda y delgada: timidez y falta de ambición.
- Mano gruesa y carnosa: sensualidad excesiva y materialismo.
- Mano gruesa, corta y dura, de dedos cortos: ambiciones modestas.
- Palma plana y hundida: problemas frecuentes en los negocios o en asuntos del corazón.
- Manos grandes: gusto por el trabajo minucioso; personas de palabra que cumplen sus promesas incluso cuando no les conviene.
- Manos pequeñas: grandes ambiciones que rara vez se llevan hasta el final; personas alegres que prometen con facilidad y con la misma facilidad incumplen.
Los siete tipos de mano
La quiromancia clásica, basada en la clasificación del autor francés Casimir d’Arpentigny, distingue siete tipos de mano:
- Elemental: dedos cortos y rígidos, sin puntas redondeadas, palma ancha, gruesa y por lo general dura. Se atribuye a personas tranquilas, lentas y prácticas, con poca imaginación y poca necesidad de cambios.
- Cuadrada (ancha): el tipo más frecuente. Persona simpática, amante del orden, buena organizadora y en quien se puede confiar; firme en sus convicciones, poco amiga de discusiones, exigente consigo misma y con los demás. Es la mano de una persona de negocios y de un ejecutor eficaz, no de una persona de ideas. Le gusta el deporte, a menudo extremo, se guía por la razón y no se fía de la intuición ni de lo que no respaldan los hechos.
- Espatulada: dedos aplanados en las puntas y más anchos allí que en los nudillos. Pertenece a personas activas, rápidas y enérgicas, que adoran los nuevos retos y a la vez son muy responsables y fieles a una sola pareja. Montan con facilidad su propia empresa y alcanzan la independencia económica. Es la mano del navegante, el mecánico, el explorador y el empresario.
- Filosófica (nudosa): engrosamientos marcados en las articulaciones de los dedos; una mano característica, aunque no especialmente bonita. Su dueño ama las ciencias exactas y la búsqueda de una verdad basada en hechos. A menudo vela por el bien de los demás olvidándose de sí mismo, pero rara vez entabla amistades; concede gran importancia a la ropa, la suya y la de su entorno. Se encuentra en ingenieros, arquitectos, matemáticos y diplomáticos.
- Artística (cónica): mano alargada, de dedos que se afinan hacia las puntas. Personas nobles en sus actos, amantes de la belleza, románticas y sensibles, guiadas por el instinto y el impulso, propensas a la nostalgia y a los estados de ánimo pasajeros. Son brillantes y no pueden vivir sin amor, aunque rara vez son felices en el matrimonio; al conocerlas mejor pueden decepcionar, porque saben presentarse como alguien que no son. Es la mano de artistas, periodistas y personas con inquietudes artísticas.
- Idealista (psíquica): considerada el tipo de mano más bello. Sus dueños son idealistas y poco prácticos, a menudo incapaces de desenvolverse en la vida cotidiana, y no siempre escapan a un destino difícil.
- Mixta: la más difícil de reconocer, porque reúne rasgos de varios tipos. Indica una personalidad polifacética, de intereses variados. Estas personas se adaptan con facilidad a condiciones cambiantes, conversan con soltura y dan la impresión de ser muy inteligentes. Sin embargo, cambian fácilmente de convicciones y se desaniman pronto, por lo que rara vez logran éxitos duraderos.
Los dedos: nombres, forma y significado
Salvo el pulgar, los dedos llevan en quiromancia nombres de planetas:
- Índice: dedo de Júpiter.
- Corazón (medio): dedo de Saturno.
- Anular: dedo del Sol (Apolo).
- Meñique: dedo de Mercurio.
Al valorar una mano, el dedo más característico señala los rasgos dominantes del carácter y del temperamento. Si las bases de los dedos forman una línea suavemente curvada, anuncia éxito y una vida fácil. Si un dedo está implantado bajo y parece hundido en la palma, el camino hacia el éxito no será tan sencillo.
- El dedo corazón (Saturno) suele estar implantado normalmente.
- Un anular (Sol) implantado bajo indica deseo de destacar y ansia de fama.
- Un índice (Júpiter) implantado bajo indica falta de encanto y de soltura social.
- Un meñique (Mercurio) implantado bajo anuncia muchas adversidades y dificultad para influir en los demás.
- Los dedos claros, anchos y largos se encuentran en personas de mente aguda.
- Los dedos muy largos y estrechos se atribuyen a personas fuertes y sabias.
- Los dedos cortos y redondeados indican, según la tradición, un carácter débil y pendenciero.
La forma de cada dedo
- Índice torcido: falta de independencia.
- Corazón torcido: temperamento nervioso, propenso a reacciones exageradas.
- Anular doblado: persona que busca notoriedad.
- Meñique largo: alguien que se orienta rápidamente en cualquier situación y tiene excelentes dotes comerciales.
- Meñique corto: persona muy perspicaz.
- Meñique excesivamente largo: alguien que crea situaciones ficticias para desviar la atención del fondo del asunto.
- Meñique doblado: junto con una línea del corazón larga, indica celos.
El pulgar
No hay en el mundo dos pulgares iguales. En quiromancia el pulgar es especialmente importante, porque muestra la fuerza o la debilidad de la voluntad. Se cita a menudo la observación de que el bebé cierra los dedos sobre el pulgar escondido en el puño y solo a medida que se desarrolla empieza a rodear con el pulgar los demás dedos.
Un pulgar normal guarda proporción con toda la mano. Al valorarlo, fíjate en la longitud de la primera falange (la de la uña) y en si el pulgar está implantado bajo o alto. Una primera falange larga y ancha indica fuerza de voluntad: a esa persona es difícil convencerla o apartarla del camino elegido. Si esta parte del pulgar es excesivamente larga o ancha, esos rasgos se intensifican y se convierten en terquedad.
- Pulgar que se afina hacia la punta: intuición aguda.
- Punta del pulgar corta: persona que se guía más por el corazón que por la razón.
- Pulgar ancho: persona de cualidades excepcionales, independiente en pensamiento y acción, dispuesta a asumir las consecuencias de sus actos; se guía por la razón y la lógica y no le gusta mostrar sus sentimientos.
- Pulgar pequeño: naturaleza sentimental, fácilmente influenciable; personas indecisas que por eso suelen dejar pasar buenas oportunidades, pueden ser impacientes e irascibles y en la vida se guían sobre todo por el sentimiento y el amor.
- Pulgar excesivamente largo, ancho y cuadrado: temperamento indómito y tendencia a la violencia.
- Articulaciones del pulgar finas: tendencia al derroche.
- Pulgar muy flexible en la segunda articulación: por lo general, una persona derrochadora; un pulgar más rígido indica decisión, voluntad firme, prudencia y sentido común.
- Pulgar engrosado en la punta: naturaleza impetuosa e incontrolada.
Las uñas
Las uñas se diferencian por su color, grosor y fragilidad, y su color, textura y velocidad de crecimiento cambian, entre otras cosas, con el estado de salud; en climas cálidos crecen más deprisa. Morderse las uñas suele asociarse con la tensión y el estrés. Los antiguos quiromantes relacionaban la forma de las uñas con la propensión a ciertas dolencias; esto forma parte de la tradición y no es un diagnóstico: cualquier cambio preocupante en tus uñas conviene consultarlo con un médico.
- Uñas de longitud proporcionada, bastante anchas y quebradizas: según la tradición, vías respiratorias sensibles (garganta, resfriados, asma).
- Uñas ligeramente triangulares, finas y planas: tendencia a dolencias nerviosas.
- Uñas largas, finas y estriadas: pulmones más débiles; uñas abombadas, en forma de cúpula: según los autores antiguos, también pulmones y ganglios linfáticos sensibles.
- Uñas finas, estrechas y largas: condición física más débil; las personas de uñas largas se consideran más comprensivas que las de uñas cortas.
- Uñas cortas, casi cuadradas: tradicionalmente relacionadas con el funcionamiento del corazón; cortas y anchas, invadidas por la cutícula: carácter irascible.
- Uñas estrechas, curvadas y largas: según la tradición, espalda y columna sensibles.
Las manchas blancas en las uñas son pasajeras; suelen deberse a pequeños golpes, mientras que la tradición las relaciona con épocas de tensión nerviosa, preocupaciones y agotamiento mental.
Una uña normal debe ser brillante, ligeramente rosada, no quebradiza, translúcida y no demasiado fina. Según los quiromantes, indica un carácter alegre, buen gusto y tacto.
En la tradición popular, los puntitos oscuros en las uñas anuncian discordia en casa o chismes, y los claros, armonía, amistad y pocas preocupaciones.
Los montes de la mano y su significado
Los montes, es decir, las elevaciones de la palma, son tan importantes como la forma de la mano. Según la quiromancia, hablan de los rasgos y cualidades generales del carácter, y los autores antiguos los relacionaban también con la propensión a ciertas dolencias.
Monte de Júpiter
Se encuentra justo debajo del índice.
- Apenas visible: falta de ambición y de dotes de liderazgo marcadas.
- Bien proporcionado: persona ambiciosa, aunque prudente a la hora de entablar amistades.
- Excesivamente desarrollado: ansia de poder.
Monte de Saturno
Se encuentra debajo del dedo corazón.
- Sin desarrollar: una vida poco colorida.
- Ligeramente desarrollado: gusto por los asuntos serios, tendencia a la soledad, prudencia.
- Muy desarrollado: frecuente en personas profundamente creyentes, de firmes principios morales.
- Excesivamente desarrollado: persona muy sensible.
Monte del Sol (Apolo)
Se encuentra debajo del anular.
- Apenas visible: poco interés por el arte y por el brillo de la vida pública.
- Bien proporcionado: sentido de la belleza, talento artístico, posibilidades de reconocimiento.
- Excesivamente desarrollado: vanidad y afán de notoriedad.
Monte de Mercurio
Se encuentra en la base del meñique.
- No visible: menor capacidad matemática y poco olfato comercial.
- Desarrollado: puede indicar tanto rasgos buenos como malos; junto con signos favorables en la mano, significa dotes comerciales o científicas, rapidez mental y la promesa de grandes viajes.
- Muy desarrollado: tendencia a la astucia y la picardía.
Monte de Venus
Se encuentra en la base del pulgar. La tradición lo considera el monte de las cualidades «femeninas», igual que el monte de Júpiter define las «masculinas».
- Apenas visible: naturaleza fría, poco interesada en los placeres de la vida.
- Desarrollado: naturaleza sensual, buena constitución y deseo de ganarse la amistad y el amor. Los autores antiguos, sabiendo que por esta zona pasan vasos sanguíneos importantes, asociaban un monte grande con una circulación viva.
Monte de la Luna
Se encuentra en el lado de la palma opuesto al monte de Venus, junto a su borde exterior.
- No visible: falta de intuición.
- De proporciones normales: persona romántica y misteriosa, amante de la poesía y la música.
- Muy abultado: imaginación desbordante, sueños extraños y visiones.
Monte de Marte
Se encuentra entre las líneas de la Cabeza y del Corazón, debajo del monte de Mercurio.
- Desarrollado: valentía y autocontrol; su ausencia indica falta de valor en la vida.
- Excesivamente desarrollado: violencia y afán de pelea.
Signos en los montes
En los montes pueden aparecer pequeños signos, a los que la tradición atribuye los siguientes significados:
| Monte | Signo | Significado tradicional |
|---|---|---|
| Júpiter | triángulo | éxito en el trabajo, talento organizativo |
| Júpiter | rejilla | ambición desmedida y engreimiento que complican la vida |
| Saturno | cruz | en los manuales antiguos, esterilidad u obstáculos serios |
| Saturno | estrella | fatalidad, giros dramáticos del destino |
| Saturno | triángulo | inclinación hacia lo sobrenatural y lo misterioso |
| Saturno | rejilla | inseguridad sobre las propias posibilidades de éxito |
| Sol | una sola línea vertical | éxito inesperado |
| Sol | muchas líneas enredadas | inclinación por las ciencias exactas, talentos excepcionales pero dispersos |
Las líneas de la mano
En la palma se distinguen siete líneas principales bien visibles:
- la línea de la Vida,
- la línea de la Cabeza,
- la línea del Corazón,
- la línea del Destino,
- la línea de la Salud (de Mercurio),
- la línea del Sol,
- el cinturón de Venus.
Las líneas normales son limpias y bien marcadas, de color rosa pálido: ni demasiado pálidas ni demasiado rojas, ni demasiado anchas ni demasiado profundas.
- Líneas muy pálidas: poca vitalidad.
- Líneas demasiado rojas: según la tradición, tendencia a la crueldad.
- Líneas amarillentas: naturaleza reservada y orgullosa.
- Líneas muy oscuras: naturaleza sombría, melancólica, dada a cavilar.
- Líneas rosadas: carácter alegre.
- Líneas anchas y oscuras: instintos malsanos y envidia.
- Líneas pálidas y anchas: libertinaje y ansia de poder.
Recuerda que una sola línea nunca puede decidir una enfermedad o una desgracia. Los significados que siguen proceden de antiguos manuales de quiromancia; las predicciones de enfermedad o de una vida corta deben entenderse solo como parte de la tradición: ninguna forma de línea determina cuánto vivirás ni sustituye una revisión médica.
La línea de la Vida
La línea de la Vida rodea el monte de Venus. Tradicionalmente habla de la vitalidad, la fuerza vital y los cambios más importantes de la vida. Los antiguos quiromantes argumentaban que, puesto que nacemos con predisposiciones ocultas a ciertas enfermedades y el cerebro está estrechamente ligado a las líneas de la mano, esas predisposiciones podían leerse en la palma mucho antes de manifestarse; la medicina moderna no lo confirma.
- Corta en ambas manos: antiguamente se leía como signo de una vida corta; los quiromantes actuales la relacionan más bien con menores reservas de energía.
- Fina y pálida: salud más débil.
- Gruesa y roja: naturaleza desenfrenada.
- Fina y débil en el centro: una etapa de salud más débil a mitad de la vida.
- Mancha oscura al final de una línea fina: en la tradición antigua, un peligro repentino.
- Entrecortada: enfermedad o pérdida de vitalidad.
- Entrecortada al principio, bajo el monte de Júpiter: enfermedades en la primera infancia.
- Que termina bruscamente en varios trazos cortos: en la tradición antigua, el final repentino de una etapa importante o incluso de la vida.
- Interrumpida: enfermedad; interrumpida e irregular: dolencias prolongadas.
- Interrumpida en ambas manos: en los manuales antiguos, un serio peligro para la vida, sobre todo si la parte inferior de la línea se curva hacia el centro de la palma.
- Unida al principio a la línea de la Cabeza: prudencia y sensibilidad.
- Parcialmente separada de la línea de la Cabeza: seguridad en la vida social.
- Unida a la línea del Destino: haber escapado por suerte de un accidente peligroso.
- Una ramificación a mitad de la línea: un periodo de transición, una época de cambios.
- Una ramificación larga desde el centro hacia el monte de la Luna: inquietud y viajes frecuentes.
- Una rama ancha hacia el monte de la Luna: según los autores antiguos, tendencia a la inestabilidad nerviosa.
- Muchas líneas pequeñas al final, junto a la muñeca: pérdidas económicas al final de la vida.
- Ramificaciones hacia arriba: honores y dinero.
- Ramificaciones hacia abajo: pérdida de salud y de dinero.
- Línea interrumpida que vuelve a unirse: protección frente a la enfermedad.
- Cruz al final de la línea: adversidades en la vejez.
- Isla en la línea: agotamiento nervioso.
La línea del Corazón
- Empieza en el centro del monte de Júpiter: el tipo de amor más noble, grande e idealista; esa persona se enorgullece de su pareja, pero se desanima fácilmente ante sus fracasos.
- Empieza en el monte de Júpiter y se bifurca: un corazón sincero y abierto.
- Empieza entre el índice y el corazón: un amor menos ideal, que pasa con facilidad.
- Empieza en el monte de Saturno, bajo el dedo corazón: naturaleza más sensual que afectiva.
- Atraviesa en línea recta toda la palma: afán de dominar y tendencia a los celos.
- Con muchas ramificaciones pequeñas: sentimientos cambiantes, tendencia a coqueteos pasajeros y dificultad para decidirse.
- Roja: sentimientos violentos y falta de autocontrol.
- Pálida y ancha: indiferencia.
- Fina y pálida: naturaleza fría y flemática.
- Cortada por islas: muchas preocupaciones en el amor.
- Con numerosos puntitos claros: conquistas amorosas.
- Entrecortada: desengaños y decepciones amorosas.
- Que se desvanece en algunos tramos: decepciones en asuntos del corazón.
La línea del Destino
La línea del Destino suele recorrer el centro de la palma en dirección al dedo corazón y se refiere a todo lo relacionado con el éxito, los obstáculos de la vida y la suerte que nos toca. Puede empezar en la línea de la Vida, en el monte de la Luna, junto a la muñeca o solo en el centro de la palma.
- Empieza en el monte de la Luna: el éxito llega con más facilidad, pero puede ser inestable y depender de otras personas.
- Empieza en la línea de la Vida: el éxito será fruto del propio esfuerzo y del trabajo duro.
- Unida a la línea de la Vida: entrega a la familia desde la primera juventud.
- Se detiene en la línea de la Cabeza: una carrera frenada por decisiones equivocadas, menos suerte en la vida.
- Se corta en la línea del Corazón: una carrera truncada por una relación desgraciada.
- Invisible hasta la mitad de la palma: logros modestos en la juventud, pero en años posteriores la situación mejora y se superan las adversidades.
- Nace de la línea del Corazón: el éxito llega solo en la madurez, hacia los cincuenta.
- Ausencia de línea: una vida tranquila, con pocos acontecimientos.
- Cruzada por muchas líneas pequeñas: una vida en la que los fracasos se alternan con los éxitos.
- Doble: signo muy favorable, que promete una doble carrera.
- Con ramificaciones hacia abajo: pérdidas y preocupaciones.
La quiromancia es una tradición, no una ciencia: sus lecturas no están respaldadas por la investigación. Lo mejor es tomar la lectura de la mano como una ocasión para reflexionar sobre tu carácter y tus decisiones, no como un oráculo.
Primera publicación (original en polaco): 2 de noviembre de 2008. Escrito por astrólogos y especialistas en esoterismo que colaboran con nuestra redacción; revisado y traducido para HOROSCOP.SPACE. © Todos los derechos reservados.
